miércoles, 30 de enero de 2013

                                     
 
Nuestros temores

"En una ocasión, un león se acercó hasta un lago

 de aguas cristalinas para calmar su sed.

 Al acercarse, vio su rostro reflejado en ellas y pensó:

 -Dios!, este lago debe ser de ese león!!!

 Tengo que tener mucho cuidado con él.

 Atemorizado, se retiró de las aguas.

 Pero tenía tanta sed que regresó nuevamente.

 Aunque ¡ahí estaba otra vez el “león”!… ¿Qué hacer?

 ¡La sed lo devoraba y no había otro lago cercano!

 Retrocedió.

 Unos minutos después volvió a intentarlo y

 al ver de nuevo al “león”, abrió las fauces

 amenazadoramente pero, al comprobar que el otro

 “león” hacía lo mismo, sintió terror. ¡Salió corriendo!

 Sin embargo… ¡era tanta la sed!

 Lo intentó varias veces, pero siempre huía espantado.

 Como la sed era cada vez más intensa,

 tomó la decisión de beber agua del lago,

 sucediera lo que sucediera.

 Así lo hizo.

 Entonces sucedió lo insospechado:

 al meter la cabeza en las aguas,

 el “león” simplemente desapareció!!!

 El sabio Maestro dice:

 “Muchos de nuestros temores son imaginarios.

 Sólo cuando los enfrentamos desaparecen. No dejemos

 que nuestra imaginación descontrolada usurpe el lugar

 de la realidad, ni nos perdamos en las creaciones y reflejos

 de nuestras propias mentes…”

No hay comentarios:

Publicar un comentario